Se demora la definición en Energía, un área clave que el kirchnerismo se resiste a dejar

Sergio Massa no termina de definir su equipo. Resta resolver la composición en Energía, enclave del kirchnerismo duro, área que por su incidencia en las cuentas públicas es clave. Pese a contar con el respaldo de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, el ministro de Economía sabe que un “mal cambio” de piezas sería un paso en falso en el delicado orden interno en el que ingresó el Frente de Todos tras el terremoto que significó la renuncia de Martín Guzmán.

Por eso nadie se quiere apurar. Todos avanzan con pie de plomo. Solo una cosa está confirmada: las tres terminales de poder resolvieron que el actual secretario de Energía, Darío Martínez, no continuará en su cargo.

La sucesión es el tema que mayor sensibilidad generó adentro de la coalición y la resolución será la prueba de la nueva correlación de fuerzas. Si, como se especuló con fuerza ayer, Federico Bernal, el interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), es finalmente el elegido, la vicepresidenta será la gran ganadora de la pulseada.

Massa se quedaría sin una herramienta fundamental para ordenar las cuentas, pero el mayor golpe se lo llevaría Fernández. Es que el jefe del Estado considera a Bernal y al subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, responsables de las demoras en la implementación de la segmentación de las tarifas, pero además los señala como los culpables de entorpecer los aumentos que se otorgaron el año pasado en medio de un sinfín de peleas y discusiones.

Estas cuestiones terminaron por desgastar a Guzmán, que antes de irse del gabinete le reclamó al mandatario echar a estos funcionarios, quienes controlan una consola estratégica del Ministerio de Economía. Pese a un primer impulso, lo cierto es que con el correr de las horas se puso en duda su entronización.

“¿Bernal va a validar más aumentos de los que quería dar Guzmán? Él estaba en contra. Los del año pasado fue una tortura. ¿Va a agarrar para hacer eso? Energía es un problema, sino metes mano [por Massa] estás complicado”, resumió un integrante del gabinete nacional.

Massa mantiene en secreto la definición. Según dejaron trascender allegados al titular del Palacio de Hacienda, el nombre se develaría la próxima semana. “No pasa del lunes o martes”, confiaron fuentes oficiales.

“El ministro de Economía es quien anunciará su equipo y en las próximas horas van a haber novedades”, había anticipado el jueves en su habitual conferencia de prensa la vocera Gabriela Cerruti.

Como publicó LA NACION, Massa transmitió puertas adentro del Gobierno su intención de demorar los nombramientos hasta la semana próxima, porque se celebrará en Neuquén la Expo Oil & Gas Patagonia, una cita que reúne a los peces gordos de la industria energética.

Con la posibilidad de que Gabriel Rubinstein no asuma como número dos, solo resta concretar a la persona que asumirá en la Secretaría de Energía, bastión del kirchnerismo duro desde donde monitorean el impacto de los subsidios energéticos en los bolsillos de la gente.

Con Bernal en baja, en los últimos días circularon varias alternativas, aunque ninguna hizo pie. Se habló de economistas cercanos al massismo, como Guillermo Nielsen, extitular del YPF, pero no habría pasado el filtro del Senado.

Mientras tanto desde Economía dieron a conocer los detalles del impacto que tendrá la reformulación de la política energética, que incluirá una mayor quita de subsidios a las tarifas, como adelantó Massa.

A partir del próximo mes aquellas personas que no se inscribieron perderán la totalidad de los subsidios. Después, se mantendrá la tarifa social y se subsidiará la demanda hasta los 400KW, los que superen ese consumo deberán pagar la tarifa plena solo por el incremental.

El impacto de los subsidios en las cuentas es fuertísimo. Solo en los primeros cinco meses del año, los subsidios energéticos acumularon un aumento de 130% con relación al mismo período de 2021, al alcanzar los $572.982 millones. En el mismo período, las compras de energía del exterior acumularon un total de US$4641 millones. Para este año, aun con el incremento de tarifas, se espera que las transferencias al sector superen el 2,5% del PBI en un escenario conservador.

En este contexto es que Fernández, Cristina Kirchner y Massa negocian cómo quedará conformado el nuevo organigrama. El nombre que ocupe ese lugar se transformará en la síntesis de quien ganó la pulseada interna.

Sergio Massa no termina de definir su equipo. Resta resolver la composición en Energía, enclave del kirchnerismo duro, área que por su incidencia en las cuentas públicas es clave. Pese a contar con el respaldo de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, el ministro de Economía sabe que un “mal cambio” de piezas sería un paso en falso en el delicado orden interno en el que ingresó el Frente de Todos tras el terremoto que significó la renuncia de Martín Guzmán.Por eso nadie se quiere apurar. Todos avanzan con pie de plomo. Solo una cosa está confirmada: las tres terminales de poder resolvieron que el actual secretario de Energía, Darío Martínez, no continuará en su cargo.La sucesión es el tema que mayor sensibilidad generó adentro de la coalición y la resolución será la prueba de la nueva correlación de fuerzas. Si, como se especuló con fuerza ayer, Federico Bernal, el interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), es finalmente el elegido, la vicepresidenta será la gran ganadora de la pulseada.Massa se quedaría sin una herramienta fundamental para ordenar las cuentas, pero el mayor golpe se lo llevaría Fernández. Es que el jefe del Estado considera a Bernal y al subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, responsables de las demoras en la implementación de la segmentación de las tarifas, pero además los señala como los culpables de entorpecer los aumentos que se otorgaron el año pasado en medio de un sinfín de peleas y discusiones.Estas cuestiones terminaron por desgastar a Guzmán, que antes de irse del gabinete le reclamó al mandatario echar a estos funcionarios, quienes controlan una consola estratégica del Ministerio de Economía. Pese a un primer impulso, lo cierto es que con el correr de las horas se puso en duda su entronización.“¿Bernal va a validar más aumentos de los que quería dar Guzmán? Él estaba en contra. Los del año pasado fue una tortura. ¿Va a agarrar para hacer eso? Energía es un problema, sino metes mano [por Massa] estás complicado”, resumió un integrante del gabinete nacional.Massa mantiene en secreto la definición. Según dejaron trascender allegados al titular del Palacio de Hacienda, el nombre se develaría la próxima semana. “No pasa del lunes o martes”, confiaron fuentes oficiales.“El ministro de Economía es quien anunciará su equipo y en las próximas horas van a haber novedades”, había anticipado el jueves en su habitual conferencia de prensa la vocera Gabriela Cerruti.Como publicó LA NACION, Massa transmitió puertas adentro del Gobierno su intención de demorar los nombramientos hasta la semana próxima, porque se celebrará en Neuquén la Expo Oil & Gas Patagonia, una cita que reúne a los peces gordos de la industria energética.Con la posibilidad de que Gabriel Rubinstein no asuma como número dos, solo resta concretar a la persona que asumirá en la Secretaría de Energía, bastión del kirchnerismo duro desde donde monitorean el impacto de los subsidios energéticos en los bolsillos de la gente.Con Bernal en baja, en los últimos días circularon varias alternativas, aunque ninguna hizo pie. Se habló de economistas cercanos al massismo, como Guillermo Nielsen, extitular del YPF, pero no habría pasado el filtro del Senado.Mientras tanto desde Economía dieron a conocer los detalles del impacto que tendrá la reformulación de la política energética, que incluirá una mayor quita de subsidios a las tarifas, como adelantó Massa.A partir del próximo mes aquellas personas que no se inscribieron perderán la totalidad de los subsidios. Después, se mantendrá la tarifa social y se subsidiará la demanda hasta los 400KW, los que superen ese consumo deberán pagar la tarifa plena solo por el incremental.El impacto de los subsidios en las cuentas es fuertísimo. Solo en los primeros cinco meses del año, los subsidios energéticos acumularon un aumento de 130% con relación al mismo período de 2021, al alcanzar los $572.982 millones. En el mismo período, las compras de energía del exterior acumularon un total de US$4641 millones. Para este año, aun con el incremento de tarifas, se espera que las transferencias al sector superen el 2,5% del PBI en un escenario conservador.En este contexto es que Fernández, Cristina Kirchner y Massa negocian cómo quedará conformado el nuevo organigrama. El nombre que ocupe ese lugar se transformará en la síntesis de quien ganó la pulseada interna.

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